miércoles, 31 de julio de 2013

"Gracias, Maracaibo. Pero hasta siempre, Maracaibo"

Esta frase que no es mía, sino un tweet (28 Jul) de la poeta Natasha Tiniacos, me ha hecho pensar sobre lo que es ser Licenciada en Letras, como es mi caso, en esta ciudad. Más allá del título universitario, qué implica ser investigadora (o querer serlo) de literatura y en la raíz de todo, ser lectora. Digamos que esta frase sirvió de impulso necesario para iniciar un proyecto engavetado: Escribir en Maracaibo.

 Efectivamente toda Venezuela sabe muy bien donde está ubicada Maracaibo (gracias al petróleo y a Manuel Rosales), y el dato más relevante sobre esta ciudad es que hace mucho calor. En el ámbito literario hay poca actividad (esto no niega que la haya, sólo que está lejos de ser el ideal). La creencia (¿o la verdad?) que circula por los pasillos del bloque B de la Facultad de Humanidades y Educación de La Universidad del Zulia es que para “triunfar” en el ámbito literario de este país hay que irse a vivir a Caracas. Y más de uno lo hizo. Es así, te dicen, allá están todas las editoriales, allá está El Nacional, allá hay actividades culturales de cada rato, allá, allá, allá. 

Pero como estoy aquí, y aquí me quedaré (hasta nuevo aviso), me propongo iniciar este proyecto que tendrá como único fin escribir sobre y desde Maracaibo. 

Bienvenidos.

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